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RON MACORIX

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domingo, 11 de agosto de 2013

Un ‘Superman’ ¡de verdad!

Wendy Santana
 OSHKOSH, Wisconsin.


“Sólo para profesionales” advertían las promociones del más grande evento de aviación acrobática en los Estadios Unidos, el EAA Airventure 2013, porque no todo el mundo estaba preparado para ver que lo “imposible” en el cielo, ya es una realidad en el mundo de la aviación y en la mente de quien creyó en el poder del hombre sobre la tierra.

 Ver descender aviones a 150 millas por hora ha sido una aventura fascinante desde hace 50 años cuando comenzaron a realizarse los vuelos de exhibición y destrezas aéreas, y una diversión llena de adrenalina, pero un hombre volando con cara sonriente, sujetado sólo de un armazón tecnológico, era algo sin precedente. 

La Fy-In organizada por la Experimental AirCraft Association (EAA) y en la que participan la mayor parte de compañías relacionadas con el mundo aeronáutica, es la que sirvió de escenario al piloto Yves Rossy para mostrarle a la humanidad que la naturaleza del hombre es el desafío a lo imposible.

 La EAA AirVenture 2013 fue visitada por más de 500.000 personas de todo el mundo, con la participación de 10 mil aviones llegando a Wittman Regional Airport en Oshkosh y otros aeropuertos en centro-este de Wisconsin. Se realizaron 2,335 showplanes, incluyendo 867 homebuilt aviones, vintage 858, 337 warbirds, 130 ultralights, 92 hidroaviones, 27 aviones acrobáticos y 24 variados, con 821 exposiciones comerciles y 4,800 voluntarios en la realización del evento.

 DESAFÍO 
 El ex piloto de combate Yves Rossy sorprendió a los espectadores al realizar un vuelo con varios cohetes a sus espaldas junto a un Boeing B17, un antiguo y pesado bombardero utilizado durante la II Guerra Mundial.

 El vuelo fue posible gracias al traje ‘jet pack’, cuyas alas y motor le permiten desplazarse por los aires y realizando vuelos prolongados y estables con una velocidad de hasta 300 km/h. 

 TRAVESÍA

 El dispositivo construido por Rossy no cuenta un sistema de despegue ni de aterrizaje. Para tomar altura debe ayudarse de una aeronave desde la cual se lanza al vacío y acciona las alas, mientras que para llegar a tierra a salvo utiliza paracaídas.